En las inversiones, el interés compuesto funciona como un acelerador de un coche. Empiezas conduciendo a 10 km/h y vas 10% más rápido a cada minuto. En 10 minutos estarás conduciendo al doble de velocidad y después de 25 minutos más estarás alcanzando los 100 km/h. Conducir 10 km puede tomarte 60 minutos a una velocidad constante, pero solo 25 minutos si estás acelerando.

El interés compuesto te acerca a tu objetivo más rápido y su fuerza está reflejada en el mundo de las inversiones, por eso invertir con regularidad tiene tanto sentido. Si inviertes 100 euros al 10% sin interés compuesto ganarás 10€ al año y tardarías 90 años para llegar a 1.000€. Con interés compuesto, si se re-invierten las ganancias periódicamente tendrás 1.000€ en el 25º año y estarás ganando 100€ anualmente. Esa es la potencia del interés compuesto, tu Seat se convierte de repente en un Ferrari, pero consumiendo la misma gasolina y al mismo coste.

La economía mundial, conducida por el ingenio y la iniciativa humana, es una fuente confiable de capitalización compuesta. Esta, ha crecido en media a más del 5% anual durante los últimos 30 años, aumentando 10 veces su tamaño (World Bank Data). La economía mundial crece, de forma que si poseemos una parte de ella nuestros ahorros crecerán con ella. Una manera de hacerlo es comprando acciones. Por ejemplo, el mercado de acciones norteamericano ha crecido en la misma medida que la economía mundial, aumentando 10 veces su valor desde 1985, pagando dividendos que su hubieran sido re-invertidos habrían aumentado el valor en 20 veces.

Es importante desarrollar buenos hábitos de inversión lo más temprano posible. Si los padres de alguien nacido en 1985 hubieran invertido 100€ al mes en el mercado norteamericano desde su nacimiento, hoy tendrían 185.000€, suficientes para comprar una casa de 110 m2 en España.

Un muy buen hábito sería contribuir con regularidad a una cartera global con bajas comisiones. No es necesario ser más listo o trabajar más duro que los demás ahorradores, sino que basta ser paciente y no hacer nada la mayor parte del tiempo. Parece sencillo, pero emocionalmente no lo es, pues los mercados son volátiles y el valor de las carteras fluctúa.

En Finizens creemos en la automatización de los buenos hábitos de inversión. Ofrecemos una forma sencilla de invertir con regularidad en una cartera global con bajas comisiones y con este blog comunicamos directamente con nuestros clientes para ayudarlos a ser pacientes así que la magia de la capitalización compuesta se realice.